Los seguros de tus tarjetas que NO necesitas

3 junio, 2020 - Coral Vega

Cada vez que utilizas el cajero automático, tu banco te ofrece diferentes seguros para proteger tu tarjeta contra robo, extravío, clonación y un montón de cosas más por un costo realmente tentador, tanto que después de que terminas tu operación (retiro de efectivo, consulta de saldo y movimientos, etc.) te quedas con la duda de si realmente necesitas ese seguro.

Hay muchas estrategias utilizadas por los bancos para ofrecerte este tipo de seguros, lo malo es que al ofrecerte el producto no te otorgan la información necesaria para que puedas decidir si realmente te conviene o no.

Fuente imagen: Protección on line.

 

Estos seguros nos ofrecen cubrir pérdidas producidas por el uso no autorizado de la tarjeta, robo, hurto, clonación, manipulación de cajeros y últimamente los fraudes por internet, pero no es así.

Para que te sientas más seguro te recordamos que, según la circular 34/10 del Banco de México, todas las entidades bancarias están legalmente obligadas a proteger a sus usuarios.

Por lo que los seguros o blindajes “adicionales” que venden la mayoría de los bancos a sus clientes y las ventajas que ofrecen son: extender los plazos de tiempo para avisar del fraude, limitar el crédito de las tarjetas adicionales, activar notificaciones de compras por correo electrónico y dispositivos móviles, entre otros. Además existen variantes de blindajes “totales” que cubren montos elevados (hasta 200 mil pesos) y desde un mismo banco dan la posibilidad de blindar varias tarjetas.

En el caso de tarjetas de débito, muchos bancos ofrecen la cobertura de manera gratuita.

Dicho esto te recomendamos evaluar si vale la pena comprar un seguro de protección adicional y recuerda que existe una ley de tarjetas que ampara a todos los usuarios. No obstante, cualquier intento de engaño al banco también puede ser castigado penalmente.

Otro factor que esta de tu lado es que la mayoría de las tarjetas, ya sean de débito o crédito, cuentan con un chip y funciona de la siguiente manera: Para comprar algo en una tienda, en lugar de deslizar tu tarjeta, la colocas en un lector durante unos pocos segundos y tienes que firmar o ingresar un número o código PIN.

compra paga autoriza

Fuente imagen: Scotia Bank.

Este chip genera un código único en cada transacción que es necesario para aprobarla. Ese código es válido únicamente para esa transacción. Como el código de seguridad siempre está cambiando, es mucho más difícil que alguien pueda robarse y usar tu tarjeta.

 

Busca tus propias medidas de seguridad

Ya que eres el principal vigilante de tu tarjeta. Recuerda, tu número de cuenta y código de seguridad impreso al reverso tu tarjeta, sólo son necesarios para compras en comercios, por teléfono o Internet. No des estos datos en otras compras ni pierdas de vista tus tarjetas en tiendas físicas.

Evita hacer operaciones de banca móvil en cafés Internet, o máquinas prestadas. Y siempre instala las herramientas anti-intrusos que aparecen en las páginas de cada banco. No hagas uso de ningún hipervínculo al banco si llega desde un correo electrónico. Acude directamente a la página web del banco o de la tienda donde quieres hacer tu transacción para evitar caer en un fraude.

estado de cuenta

Fuente imagen: Inversian.

Mantente atento a cualquier cargo extra en tus estados de cuenta para poder aclararlo ante en banco. Si identificas en tu estado de cuenta algún cargo relacionado con un seguro que no contrataste o que no fue cancelado oportunamente, la Condusef te aconseja hacer lo siguiente:

  1. Ponte en contacto con la institución que te dio la tarjeta (débito o crédito) y solicita la cancelación del seguro y la bonificación de los cargos que te hayan hecho.
  2. En caso de que no resuelvan favorablemente tu petición, acércate a la Condusef para presentar tu queja, acompañada de: